Y por qué no tienes que ser un experto para disfrutarlo
Seguro que en los últimos años te has topado con el término «café de especialidad» más de una vez. En cafeterías, en Instagram, en tiendas online como la nuestra. Y quizás te has preguntado: ¿es esto para mí, o es cosa de hipsters con delantal?
Spoiler: es para ti. Y vamos a explicarte por qué.
Todo empezó con una mujer que sabía escuchar
A principios de los años 70, una mujer llamada Erna Knutsen trabajaba en una empresa de importación de café en Estados Unidos. Desde su posición, fue la primera en darse cuenta de algo que el resto del sector ignoraba: había pequeños lotes de café con una calidad extraordinaria que se perdían entre las grandes mezclas industriales porque simplemente no encajaban.
La industria de entonces solo pensaba en producir mucho, barato y rápido. El café era una materia prima sin nombre ni historia.
Pero en 1974, Erna escribió un artículo en una revista del sector y usó por primera vez el término specialty coffee para hablar de estos cafés distintos: con origen conocido, con sabores únicos y con una historia detrás.
Ese fue el momento en que el café dejó de ser anónimo.
Entonces, ¿qué es exactamente el café de especialidad?
Sin florituras: es un café del que sabes de dónde viene, cómo se cultivó y cómo llegó hasta tu taza.
Un café 100% natural, fresco, que ha sido evaluado por expertos y que ha obtenido una puntuación mínima de 80 sobre 100. Y que ha sido tostado con cuidado para sacar lo mejor de cada grano, no para ocultar defectos.
Eso es todo.
No hay magia ni misterio. Lo que sí hay es respeto: por el agricultor que lo cultiva, por el proceso y por ti que lo vas a disfrutar cada mañana.
¿Y por qué antes el café nos sentaba tan mal?
Buena pregunta.
Durante décadas, en España hemos tomado mucho café torrefacto: granos cubiertos de azúcar quemado que se conservaban meses o incluso años. Se empezó a hacer para que el café aguantara los viajes largos en barco, y se quedó porque era muy barato de producir.
¿El resultado?
- Un café con menos acidez
- Más amargor
- Un sabor más agresivo
- Y que a mucha gente le revolvía el estómago
Y claro, nos acostumbramos a pensar que «el café sienta mal».
El café de especialidad no lleva nada de eso. Es grano puro, fresco y bien tratado. Y notarás la diferencia desde el primer sorbo.
Las “olas” del café: un poco de historia sin aburrirte
Para entender de dónde venimos, los entendidos hablan de “olas” en la historia del café.
Primera ola
El café llega a todos los hogares, pero a costa de la calidad.
Barato, en lata, tostado oscuro para tapar defectos. El café de la abuela, vaya.
Segunda ola
Aparecen las grandes cadenas de cafeterías.
Se empieza a hablar de orígenes y distintos tipos de café, pero el foco está más en la experiencia de tomar café fuera que en lo que hay dentro de la taza.
Tercera ola
Aquí estamos ahora.
El café se empieza a tratar como lo que es: un producto agrícola con matices, historia y calidad.
Aparecen los tostadores artesanos, se valora el origen, el proceso y la frescura. Es el café de especialidad.
¿Y la cuarta ola?
Ya se habla de una posible cuarta ola, centrada en la sostenibilidad real y el comercio justo.
Pero eso lo dejamos para otro día.
¿Es un café caro o elitista?
Entendemos que lo pueda parecer.
Pero piénsalo así: cuando pagas por aceite de oliva virgen extra en lugar de aceite de girasol, no te sientes un snob. Simplemente estás eligiendo un producto mejor, más natural y más respetuoso con quien lo produce.
Con el café pasa igual.
En Sambani creemos que todo el mundo merece empezar el día con una taza de café que de verdad merezca la pena. Sin complicaciones, sin jerga técnica y sin pretensiones.
Solo buen café.
Conclusión: no hace falta saber mucho para beber bien
El café de especialidad no es una élite. Es una forma de volver a lo básico: mejor producto, menos artificio y más disfrute.
No tienes que conocer la altitud de la finca ni el proceso de fermentación del grano para apreciarlo.
Solo tienes que abrir el paquete, prepararte una taza y notar que esto sabe diferente.
Y cuando lo notes, ya no hay vuelta atrás.