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19 May 2026 4 min lectura

Prensa francesa: guía paso a paso

La prensa francesa tiene un origen algo disputado entre Italia y Francia, aunque fue patentada en 1929. Y a diferencia de otros métodos que han ido evolucionando con el tiempo, la prensa francesa es básicamente la...

Hay métodos de preparar café que requieren técnica, precisión y práctica. Y luego está la prensa francesa. Directa, honesta y sin complicaciones. Si buscas un café con mucho cuerpo y carácter, y disfrutas del proceso tanto como del resultado, este es tu método.

Un poco de historia

La prensa francesa tiene un origen algo disputado entre Italia y Francia, aunque fue patentada en 1929. Y a diferencia de otros métodos que han ido evolucionando con el tiempo, la prensa francesa es básicamente la misma de siempre. Un cilindro, un émbolo y un filtro de metal. Sin más.

Lo que la hace especial es precisamente esa sencillez: el café reposa directamente en el agua caliente, sin filtros de papel que retengan nada. Los aceites naturales del grano pasan íntegros a la taza, dando una textura sedosa y un sabor profundo que ningún otro método de filtro puede igualar.

¿Para quién es la prensa francesa?

Para quien disfruta de un café con mucho cuerpo y personalidad. Para quien no tiene prisa por las mañanas y le gusta tomarse un momento. Y para quien quiere adentrarse en el mundo del café filtrado sin curva de aprendizaje: es el método más sencillo y agradecido de todos.

Si nunca has usado un método alternativo a la cafetera italiana, la prensa francesa es por donde empezar.

Ver vídeo: cómo preparar café con la prensa francesa

Lo que necesitas

Prensa francesa

  • Café en grano Sambani, molienda gruesa (como la textura de sal marina gruesa)
  • Agua filtrada a 95°C (deja reposar el agua un minuto tras hervir)
  • Báscula y temporizador si quieres ser preciso, aunque no son imprescindibles

La receta

Primero decide cuánto café quieres en taza: ¿200ml? ¿300ml? ¿400ml? Luego elige tu ratio según cómo te apetezca hoy:

Ratio 1:15 (intenso y con cuerpo) → divide los ml que quieras entre 15 y ese es tu café en gramos.

Ratio 1:18 (equilibrado y ligero) → divide los ml que quieras entre 18 y ese es tu café en gramos.

Tú mandas. Y si un día te apetece cambiar, cambia. Para eso están los ratios.

Paso 1 — Precalienta la prensa Vierte un poco de agua caliente dentro, agita y tírala. Así la prensa no roba temperatura al café durante la extracción.

Paso 2 — Añade el café molido Pon el café en el fondo de la prensa. Con la báscula debajo para asegurarte de la cantidad exacta.

Paso 3 — El primer vertido Vierte el agua en círculos asegurándote de que todo el café queda mojado. Remueve suavemente con una cuchara para que no queden grumos secos. Este primer contacto es importante: activa los aromas del grano.

Paso 4 — Infusiona de 3 a 5 minutos Coloca el émbolo encima sin presionar y deja reposar. Aquí el café trabaja solo. Tres minutos para una taza más suave, cinco para algo más intenso.

Paso 5 — Desespuma y prensa Antes de presionar, retira con una cuchara la capa de espuma que se forma en la superficie. Este pequeño gesto elimina los compuestos más amargos y mejora notablemente el sabor final. Luego baja el émbolo despacio y con calma, sin forzar.

Paso 6 — Sirve sin esperar Aquí viene un error muy común: dejar el café en la prensa después de presionar. El café sigue en contacto con el agua y se sobreextrae, volviéndose amargo. Sírvelo todo en cuanto termines de presionar. Si sobra, pásalo a otro recipiente.

Trucos Sambani

  • La molienda lo es todo. Una molienda demasiado fina hará que el émbolo cueste mucho
  • de bajar y el café quedará amargo. Si te cuesta presionar, muele más grueso la próxima vez.
  • No hiervas el agua. A 100°C quemas los aromas del café. Deja reposar el agua un minuto
  • tras hervir y estará en su punto.
  • Experimenta con el tiempo. Cuatro minutos es el punto de partida. Si quieres un café más
  • suave, prueba con tres. Si lo prefieres más intenso, llega hasta cinco. Cada grano responde diferente.
  • Limpia bien la prensa. Los restos de café entre el filtro y el émbolo se enrancian rápido y
  • afectan al sabor. Desmóntala y lávala bien después de cada uso.

En resumen

La prensa francesa no te pide mucho. Solo un buen café, agua en su punto y unos minutos de paciencia. A cambio te da una taza con cuerpo, textura y personalidad que cuesta encontrar en otros métodos.

Pruébala un domingo por la mañana, sin prisas. Ya nos contarás. ■

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